La ABA Integra así el cúmulo de sociedades profesionales y científicas más antiguas de la Argentina.
En qué contexto histórico nacen la Bioquímica y la ABA en la Argentina?

La ABA se crea en el primer tercio del siglo XX, el que ha sido denominado por Eric Hobsbawn como el "siglo corto", pues se inicia con la 1ra guerra mundial, en 1914, y finaliza con la caída del bloque soviético en 1991.
Los primeros años del siglo XX estuvieron signados por grandes convulsiones sociales, políticas y económicas. La eclosión de las ideas socialistas culmina con la revolución soviética en 1917.
En la década de 1930, una gran depresión económica producía millones de desocupados y preparaba el caldo de cultivo de la más grande catástrofe provocada por el hombre contemporáneo: la segunda guerra mundial.

Nuestro país, de claro origen inmigratorio, y política y económicamente europeísta tal como quisieron Sarmiento, Alberdi y la generación del 80 era por esos años una caja de resonancia de las ideas y las luchas que se producían en otros lugares del mundo, principalmente en Europa.

En 1916 asume el gobierno el Dr. Hipólito Yrigoyen, primer presidente argentino elegido democráticamente por el voto popular.
Pero a los permanentes conflictos sociales que agitaban al país se agregó un hecho que cambiaría la estructura de la educación argentina en forma de quiebre radical y violento.

La Reforma Universitaria
En 1918 nuestro país asiste a un período de rebelión universitaria inusitada y violenta, en que los estudiantes rechazan, inicialmente en Córdoba y luego en todo el país la enseñanza rígida y de neta orientación clerical que se impartía en los claustros. Según la interpretación del historiador argentino José Luis Romero, lo que rechazaba la juventud universitaria era la sujeción a las normas tradicionales de sus mayores, reclamando y logrando por primera vez en la historia un protagonismo que no iba a decaer nunca más en el país. La rebelión estudiantil logra sus objetivos: la modernización científica, la gratuidad, el cogobierno, la autonomía universitaria y los nombramientos de profesores y representantes solo por la vía del concurso de oposición y antecedentes.

Una de las consecuencias indirectas de la Reforma fue la creación del Doctorado en Bioquímica y Farmacia.
Pensemos por un instante que lo que hoy conocemos como "bioquímica" prácticamente no era ni siquiera nombrada en los inicios del siglo veinte, pues se considera que esta ciencia nació con el descubrimiento de la amilasa en 1893. De ahí la tremenda importancia que tuvo la creación del doctorado de Bioquímica y Farmacia en 1919, por la visión del Profesor Juan Sánchez.
Por ese año, Sánchez era Titular de la Cátedra de Química Analítica Aplicada a Medicamentos de la Escuela de Farmacia de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires. Elegido consejero por la Escuela de Farmacia, Sánchez, secundado por el joven médico Osvaldo Loudet, ideó y presentó el proyecto de creación del Doctorado en Bioquímica y Farmacia.

Un hecho curioso y trascendental en el origen de la Bioquímica argentina.
Un hecho que marca el nacimiento de la unión entre la Medicina y la Bioquímica en nuestro país es que el 21 de noviembre de 1919, el Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas resolvió la creación del Instituto de Fisiología bajo la dirección del Profesor de Fisiología, Bernardo Alberto Houssay, con las cátedras de Fisiología y de Química y Física biológicas. Quienes cursasen el Doctorado en Bioquímica y Farmacia cursarían, asimismo, Física y Química Biológicas en el Instituto de Fisiología que dirigía Houssay.

De la unión de un profesor visionario y un futuro Premio Nóbel surgiría la marca de nacimiento de la Ciencia y Profesión Bioquímicas en la Argentina.
Quizás este sea el origen de la profunda interrelación entre la Medicina y la Bioquímica Clínica en nuestro país, y que culminaría seis décadas después con la creación de esa extraordinaria experiencia que son las Residencias Bioquímicas.
Pero a pesar de esta unión de nacimiento, quien en los años siguientes se preocupó por destacar los rasgos distintivos y la autonomía de la ciencia Bioquímica fue justamente la Asociación Bioquímica Argentina, madre de la doctrina que ha sentado las bases de una profesión única que ha llevado el estudio de la ciencia Bioquímica y el ejercicio de la profesión a los más altos niveles de excelencia imaginables. Por la incansable lucha de los pioneros y sucesivos dirigentes de la ABA, y por la escuela doctrinaria que se trasladó al resto de las organizaciones bioquímicas del país, en la actualidad la absoluta mayoría de los laboratorios clínicos públicos y privados del país, están dirigidos por bioquímicos, y también lo son los responsables de las distintas Secciones y disciplinas.

Diseño y Administración PIXELNET e-learning